Cudillero: por qué es uno de los pueblos más bonitos de Asturias (y de España)

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Sus miradores, sus casas multicolores, su puerto y sus especialidades culinarias como el pixuetín o el curadillo hacen que esta preciosa villa marinera sea el destino perfecto para una escapada.

Su pintoresca imagen de sus casas multicolores trepando por la ladera, ésa que se divisa desde las alturas de sus miradores, es una de las más icónicas de Asturias. Por algo la villa marinera de Cudillero, capital del concejo homónimo, en el Occidente del Principado, está considerada de forma oficial una de las bellas no solo de la región, sino de todo el país. Lo dice la Asociación de los pueblos más bonitos de España, pero también el diario The New York Times y los ránkings que cada año suelen realizar portales como Tripadvisor. Además, Cudillero está en la lista de Pueblos Ejemplares del Principado, un galardón que concede la Fundación Princesa de Asturias a aquellos que destaquen por la defensa de su entorno rural o ecológico, su patrimonio histórico, cultural o artístico o la realización de obras solidarias. Motivos suficientes para recorrerlo a continuación.

LA RUTA DE LOS MIRADORES

La mejor panorámica de las decenas de casas marineras de todos los colores que se acumulan una tras otra por la montañ se logra siguiendo cualquiera de las rutas de los nueve miradores organizadas por la Oficina de Turismo local. Basta mirar al suelo empedrado de la población para seguir uno de los símbolos pintados en él, ya sean anclas, peces o barcos de diferentes colores: rojo, verde o azul. Cada uno de ellos conduce a un mirador concreto, al que se suele acceder a través de unas escaleras bien empinadas, eso sí. La vista que se obtiene desde el de Garita-Atalaya es una de las más codiciadas de propios y extraños, pero también merece la pena subir hasta el del Pico, el de Cimadevilla o el del Faro

Las características casas de colores de la localidad.
Las características casas de colores de la localidad.SHUTTERSTOCK

ENTRE PALACIOS Y TIENDAS DE ‘DELICATESSEN’

Cudillero también es un buen lugar para curiosear entre tiendas diferentes como Arte y Mar, especializada en productos gourmet de Asturias como sus tablas de quesos. También dispone de artesanías como piezas de cerámica negra realizadas a mano típicas de la zona. En El Pito, una pedanía de Cudillero a algo más de un kilómetro, se ubica la Quinta de Selgas, un conjunto formado por un palacio y un jardín de nueve hectáreas conocido como «el Versalles asturiano». No en vano, su compendio de paisajismo europeo es uno de los importantes del continente. El interior del palacio alberga obras de Goya, El Greco, Tiziano o Luca Giordano, por lo que bien se merece una visita.

Palacio y jardín de la Quinta de Selgas.
Palacio y jardín de la Quinta de Selgas.

QUÉ COMER Y LOS MEJORES LUGARES PARA HACERLO

El pote, la merluza de pincho o el pastel de cabracho estarán presentes en cualquier restaurante de la localidad, pero aquí hay que probar, además, el pixín o pixuetín, como se conoce al rape por estos lares. No en vano, a Cudillero se lo conoce como Villa Pixueta y a sus lugareños, pixuetos. Dicen que el nombre tiene origen vikingo. Se puede pedir a la brasa, a la sidra, frito, con setas o fabes. A gusto del consumidor. Los restaurantes El Remo, Isabel, La Taberna del Puerto, El Patrón o Casa Julia son algunos de los mejores para hacerlo. También hay que degustar el curadillo, una suerte de tiburones diminutos que una vez limpiados y descabezados se colocan al sol para secarse. En la pescadería La Ribera, los hermanos Manuel y Demetrio Fernández son una institución en el arte del curadillo desde tiempos inmemoriales. «La gente también viene a por el virrey, el pez más demandado, sobre todo en verano», apunta el primero de ellos.

El curadillo, típico de la zona, secado al sol.
El curadillo, típico de la zona, secado al sol.TURISMO DE ASTURIAS

DORMIR EN UNA CASA INDIANA DEL SIGLO XIX

Para pasar la noche en Cudillero, nos quedamos con La Casona de la Paca, de arquitectura indiana y construida en 1877 por un asturiano que hizo negocio en Cuba y, al volver, levantó un palacete en honor a su madre, doña Paca. Hoy, es un hotel rural sostenible y con encanto. Mucho. Con 19 habitaciones y varios apartamentos donde antaño estaban las cuadras de los caballos, lo gestiona Montserrat Abad desde hace 22 años. La decoración de estilo colonial es cosa suya, así como el puñado de nueces y manzanas que deja cada día en las habitaciones, con vistas a un jardín «con árboles centenarios», como matiza orgullosa ella. Los bizcochos caseros del desayuno son para repetir diez veces.

La Casona de la Paca, de arquitectura indiana.
La Casona de la Paca, de arquitectura indiana.

LA PLAYA DEL SILENCIO: VISITA OBLIGADA

A 16 kilómetros de Cudillero e incluida dentro del Paisaje Protegido de la Costa Occidental de Asturias surge una de las playas más impresionantes del Principado, la del Silencio. Con forma de concha, esta ensenada de cantos rodados de 500 metros oculta un paraje virgen rematado a golpe de acantilados vertiginosos. Estos la protegen de las embestidas del mar, que aquí se convierten en una suerte de arrullo estremecedor. De ahí su nombre, aunque también se la conoce como El Gavieiru. Para acceder a ella hay que llegar al pueblo de Castañeras, donde comienza una caminata en plena naturaleza que continúa por unas escaleras escarpadas que concluyen en la playa. Lo mismo ocurre con la de Gueirúa, también en el municipio de Cudillero y otra de las incluidas en el top ten asturiano. Toma nota porque la foto de una hilera de islotes puntiagudos que surgen entre las olas es una de las más buscadas de todo el Principado.

La Playa del Silencio, a 16 kilómetros de Cudillero.
La Playa del Silencio, a 16 kilómetros de Cudillero.TURISMO DE ASTURIAS

Más información en www.turismoasturias.es

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